Escenario 3 (nivel 0): INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO.
CRÓNICAS DEL FUTUVERSO :: Área privada ::
CRÓNICAS DEL FUTUVERSO :: CRÓNICAS DEL FUTUVERSO - Libro 1
Página 1 de 1. • Compartir •
Escenario 3 (nivel 0): INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO.
Introducción al escenario
La supervivencia de un planeta en el salvaje y peligroso universo depende de los logros tecnológicos que pueda alcanzar. Esto lo saben muy bien los líderes mundiales y por eso no escatiman esfuerzos y recursos para progresar en los proyectos de investigación más punteros.
Al frente de esos proyectos se encuentran los científicos más comprometidos con el avance en el desarrollo de adelantos que permitan mejorar las condiciones de vida en el planeta y la defensa contra los potenciales enemigos. Principalmente se concentran en el Laboratorio de investigación y en la Red de investigación intergaláctica, pero es corriente encontrar científicos trabajando en cualquier lugar del planeta o fuera de él.
La comunidad científica está lejos de ser un grupo apacible y tranquilo de investigadores y eruditos. En su seno se cuecen peligros y se corren riesgos que no sospecha la gente normal.
La presión de los militares, las envidias y codicia de colegas, el deseo de lograr la fama o enriquecerse, el espionaje de potenciales enemigos, los riesgos de los experimentos, los sabotajes, las peligrosas pruebas de nuevas energías y las exigencias del gobierno planetario son algunos ejemplos de las situaciones por las que pasan los científicos continuamente.
No es de extrañar que cuando algún científico es requerido como apoyo o soporte de comandos de élite en territorio enemigo, en misiones secretas o en investigaciones policiales, acepte sin pestañear y sea envidiado por sus compañeros.
La supervivencia de un planeta en el salvaje y peligroso universo depende de los logros tecnológicos que pueda alcanzar. Esto lo saben muy bien los líderes mundiales y por eso no escatiman esfuerzos y recursos para progresar en los proyectos de investigación más punteros.
Al frente de esos proyectos se encuentran los científicos más comprometidos con el avance en el desarrollo de adelantos que permitan mejorar las condiciones de vida en el planeta y la defensa contra los potenciales enemigos. Principalmente se concentran en el Laboratorio de investigación y en la Red de investigación intergaláctica, pero es corriente encontrar científicos trabajando en cualquier lugar del planeta o fuera de él.
La comunidad científica está lejos de ser un grupo apacible y tranquilo de investigadores y eruditos. En su seno se cuecen peligros y se corren riesgos que no sospecha la gente normal.
La presión de los militares, las envidias y codicia de colegas, el deseo de lograr la fama o enriquecerse, el espionaje de potenciales enemigos, los riesgos de los experimentos, los sabotajes, las peligrosas pruebas de nuevas energías y las exigencias del gobierno planetario son algunos ejemplos de las situaciones por las que pasan los científicos continuamente.
No es de extrañar que cuando algún científico es requerido como apoyo o soporte de comandos de élite en territorio enemigo, en misiones secretas o en investigaciones policiales, acepte sin pestañear y sea envidiado por sus compañeros.
Última edición por Admin el Vie 22 Ago 2008, 12:29 am, editado 2 veces
_________________
Visita mi blog: http://fanblog0.blogspot.com
"El propósito de la vida, es una vida con propósito."

Admin- Admin

-

Cantidad de envíos: 42
Edad: 41
Localización: Barcelona
Blog: fanblog0.blogspot.com
Profesión: Informático
Idioma nativo: Español
Fecha de inscripción: 03/08/2008

Jonás 1
Cuando Jonás entró en el laboratorio sintió un escalofrío, como siempre. Tantos tipos con bata blanca le daban mala espina. Quizás tenía algo que ver, que su padre era uno de ellos y que trató por todos los medios que él también perteneciera al "oficio". Pero a él no le iban los estudios. Su mente siempre volaba entre las estrellas, cuando debía estar navegando entre los átomos. Por eso se alistó al ejército espacial, sin el consentimiento de sus padres. Trabajó muy duro en el ejército, hasta obtener el título de piloto. Su gran sueño se cumplió. Lo que no esperaba es que su primera misión oficial fuera tan extraña.
Le acompañaba su superior, el capitán Xino. No sabía bien porqué, parecía que le había caído en gracia al capitán. Desde que lo conocía siempre había cuidado de él, casi apadrinado, colmándolo de consejos y enseñándole todo lo que sabía. Tenía que agradecerle mucho, es verdad, pero no sabía si haberle recomendado para aquella misión merecía su agradecimiento o no.
Les abría el camino por los interminables pasillos la comandante Patricia, el mayor rango militar al que se había dirigido en persona jamás. Además era atractiva, con lo que aumentaba bastante el morbo. Pero no pensaba en nada de eso mientras ella les dirigía por los pasadizos del enorme edificio del laboratorio de investigaciones. Más bien pensaba en lo decidida y precisa que se movía hacia el lugar donde iban, como si hubiera hecho ese mismo camino cientos de veces.

Los tres entraron en un ascensor, cuya puerta estaba vigilada por 2 robots de guardia clase alpha con detectores de identificación ocular. Jonás pensó por un instante que si su iris no hubiera estado en la base de datos correcta, ahora sería poco más que un montoncito de polvo blanco. El ascensor sólo tenía 2 botones. El primero decía "Subir", el segundo "Infierno". La comandante Patricia pulsó el segundo, y no se inmutó cuando vio la expresión de Jonás y Xino al leer las etiquetas de los botones, como si estuviera acostumbrada a la misma reacción una y otra vez. La duración del descenso fue fiel a la descripción del botón, realmente parecía que estaban descendiendo al infierno.
Al abrirse las puertas del ascensor les estaban esperando en una gran sala blanca tres científicos de alto rango, por lo que dedujo Jonás al observar sus largas barbas blancas y la palidez de la piel. Tras un breve saludo, los seis cruzaron la sala y se aproximaron a una gran pared de cristal, tras la cual había una masa amorfa flotando, ingrávida, del tamaño de una pelota de básquet y de color púrpura.
-Al final lo lograron -murmuró la comandante Patricia-.
-Sí -comentó uno de los tres científicos-. Esta misma noche.
-¿Y es estable?
-Sí, en cero absoluto.
-¿Cuanto tiempo?
-6 horas.
La comandante Patricia miró inexpresiva al científico con el que había hablado y después se giró hacia Jonás y el capitán Xino. Una vez más les analizó a ambos con la mirada y una vez más se preguntó si había acertado al seguir su intuición y confiar en el capitán y en aquel piloto recién salido de las prácticas de vuelo. Si fallaban, morirían. Ellos y unos veinte o trenta millones de personas más.
Le acompañaba su superior, el capitán Xino. No sabía bien porqué, parecía que le había caído en gracia al capitán. Desde que lo conocía siempre había cuidado de él, casi apadrinado, colmándolo de consejos y enseñándole todo lo que sabía. Tenía que agradecerle mucho, es verdad, pero no sabía si haberle recomendado para aquella misión merecía su agradecimiento o no.
Les abría el camino por los interminables pasillos la comandante Patricia, el mayor rango militar al que se había dirigido en persona jamás. Además era atractiva, con lo que aumentaba bastante el morbo. Pero no pensaba en nada de eso mientras ella les dirigía por los pasadizos del enorme edificio del laboratorio de investigaciones. Más bien pensaba en lo decidida y precisa que se movía hacia el lugar donde iban, como si hubiera hecho ese mismo camino cientos de veces.

Los tres entraron en un ascensor, cuya puerta estaba vigilada por 2 robots de guardia clase alpha con detectores de identificación ocular. Jonás pensó por un instante que si su iris no hubiera estado en la base de datos correcta, ahora sería poco más que un montoncito de polvo blanco. El ascensor sólo tenía 2 botones. El primero decía "Subir", el segundo "Infierno". La comandante Patricia pulsó el segundo, y no se inmutó cuando vio la expresión de Jonás y Xino al leer las etiquetas de los botones, como si estuviera acostumbrada a la misma reacción una y otra vez. La duración del descenso fue fiel a la descripción del botón, realmente parecía que estaban descendiendo al infierno.
Al abrirse las puertas del ascensor les estaban esperando en una gran sala blanca tres científicos de alto rango, por lo que dedujo Jonás al observar sus largas barbas blancas y la palidez de la piel. Tras un breve saludo, los seis cruzaron la sala y se aproximaron a una gran pared de cristal, tras la cual había una masa amorfa flotando, ingrávida, del tamaño de una pelota de básquet y de color púrpura.
-Al final lo lograron -murmuró la comandante Patricia-.
-Sí -comentó uno de los tres científicos-. Esta misma noche.
-¿Y es estable?
-Sí, en cero absoluto.
-¿Cuanto tiempo?
-6 horas.
La comandante Patricia miró inexpresiva al científico con el que había hablado y después se giró hacia Jonás y el capitán Xino. Una vez más les analizó a ambos con la mirada y una vez más se preguntó si había acertado al seguir su intuición y confiar en el capitán y en aquel piloto recién salido de las prácticas de vuelo. Si fallaban, morirían. Ellos y unos veinte o trenta millones de personas más.
Última edición por FanOG el Jue 28 Ago 2008, 1:13 pm, editado 1 vez
_________________
Visita mi blog: http://fanblog0.blogspot.com
"El propósito de la vida..., es una vida con propósito."

FanOG- Autor de nivel 0

-

Cantidad de envíos: 11
Edad: 41
Localización: Barcelona
Blog: fanblog0.blogspot.com
Profesión: Informático
Idioma nativo: Español
Fecha de inscripción: 07/08/2008
Hoja de personaje
Profesión: piloto (+3)
Habilidad: mecánica (+1)
Objetivo: fama (+2)
UNA MAÑANA DURA
El vaso de te se estrelló contra el suelo y Zojab se sobresaltó. Había tenido una mala noche y se estaba quedando adormilado en su pequeño despacho. El brazo culpable del estropicio se extendía por encima de la mesa
Llamo al servicio de limpieza y se preparó una buena excusa por si venia de improvisto su jefe. Además y eso era lo que más le fastidiaba, es que el “CENTRO DE INVESTIGACION Y DESARROLLO”, recibía una visita.
No tenía ni idea de quienes eran, pero el día anterior había apreciado cierto nerviosismo entre los responsables de los departamentos.
Yurín, su jefe, que era el responsable del departamento donde trabajaba, le había comentado que se trataban de militares con cierto rango.
Una vez comprobó como limpiaban su despacho, salió del mismo y se dirigió a la cantina con la intención de tomar definitivamente el frustrado te. Se dirigió al pasillo principal de la planta. En la puerta del departamento donde trabajaba se podía leer
M.C.D (OPTIMIZACIÓN)
La cantina estaba en la misma planta. Ello comportaba mayor y mejor movilidad sin los engorrosos controles, sobre todo de los robots alpha, que estaban por todo el centro.
Con una sonrisa en los labios Zojab se preguntaba que pasaría con el control del iris, que comprobaban los robots alpha, con los ojos enrojecidos como consecuencia de la falta de sueño.
Al entrar en la cantina ya había decidido que tomaría un café marciano. El café producido en Marte le encantaba y era muy fuerte. Eso lo despejaría definitivamente y más al ver en la cantina a Yurín con un grupo de colegas.
Yurín le hizo señales para que se acercara.
Definitivamente no iba a ser un buen día.

Llamo al servicio de limpieza y se preparó una buena excusa por si venia de improvisto su jefe. Además y eso era lo que más le fastidiaba, es que el “CENTRO DE INVESTIGACION Y DESARROLLO”, recibía una visita.
No tenía ni idea de quienes eran, pero el día anterior había apreciado cierto nerviosismo entre los responsables de los departamentos.
Yurín, su jefe, que era el responsable del departamento donde trabajaba, le había comentado que se trataban de militares con cierto rango.
Una vez comprobó como limpiaban su despacho, salió del mismo y se dirigió a la cantina con la intención de tomar definitivamente el frustrado te. Se dirigió al pasillo principal de la planta. En la puerta del departamento donde trabajaba se podía leer
M.C.D (OPTIMIZACIÓN)
La cantina estaba en la misma planta. Ello comportaba mayor y mejor movilidad sin los engorrosos controles, sobre todo de los robots alpha, que estaban por todo el centro.
Con una sonrisa en los labios Zojab se preguntaba que pasaría con el control del iris, que comprobaban los robots alpha, con los ojos enrojecidos como consecuencia de la falta de sueño.
Al entrar en la cantina ya había decidido que tomaría un café marciano. El café producido en Marte le encantaba y era muy fuerte. Eso lo despejaría definitivamente y más al ver en la cantina a Yurín con un grupo de colegas.
Yurín le hizo señales para que se acercara.
Definitivamente no iba a ser un buen día.

Última edición por pepi-to el Lun 25 Ago 2008, 6:36 pm, editado 3 veces
pepi-to- Autor de nivel 1

-

Cantidad de envíos: 12
Edad: 52
Localización: Barcelona
Profesión: Analista Quimico
Idioma nativo: Español
Fecha de inscripción: 21/08/2008
Hoja de personaje
Profesión: científico/a (+1)
Habilidad: electrónica (+2)
Objetivo: justicia (+3)
Jonás 2
Ya habían trascurrido casi 5 horas desde que Jonás despegó en la nave pequeña de carga. Le habían asegurado que era la más rápida que tenían, pero no se podía esperar gran cosa de una nave que aún funcionaba con motor de combustión. Había oído hablar que en otros planetas ya disponían de naves pequeñas de carga con motor de impulso, que las dotaba de mucha más rapidez. Cuanto hubiera deseado pilotar una de ellas en ese momento. También le hubiera gustado que el deuterio en estado puro que trasportaba fuera estable durante más tiempo, pero eso hubiera supuesto semanas o meses de investigación, y la planta de fusión hacía días que estaba preparada para empezar a funcionar.
El planeta necesitaba energía y los costes de aumentar la producción en la planta de energía solar se habían vuelto desorbitados. La solución era la planta de fusión. Lamentablemente sólo en el laboratorio se podía generar el deuterio en estado puro que se necesitaba para el reactor de fusión nuclear, y por motivos estratégicos y logísticos, la distancia que separaba el laboratorio de la planta de fusión era exactamente de 6 horas, en una nave pequeña de carga con motor de combustión y en vuelo atmosférico. La trayectoria orbital, que hubiera sido mucho más rápida, era imposible pues el deuterio puro no soportaría la entrada en la atmósfera.
Jonás pensó en todos los riesgos que debía soportar, en la gran responsabilidad, en la confianza que habían depositado en él y sonrió. Era justo lo que quería. Efectivamente el capitán Xino acertó al pensar en él para esa misión. Así podría demostrar a sus padres que no había errado al rechazar la profesión de científico, como ellos, y abrazar la de piloto, su gran vocación. Justo en ese momento la comunidad científica y el estamento militar, los únicos conocedores de su misión, estaban pendientes de él. Si todo acababa con éxito, sería un héroe. Si se retrasara y el deuterio puro entrara en estado crítico, la explosión atómica produciría un cráter de kilómetros de diámetro.

Sólo faltaban 15 minutos. El viaje parecía que iba como la seda. Todas las rutas aéreas de la zona se habían cancelado. Los 3 cazas ligeros que lo escoltaban no dudarían en despejarle el camino en caso de dificultad. En la planta de fusión le esperaban con un receptor de deuterio puro, que podría mantenerlo en cero absoluto el tiempo suficiente hasta introducirlo en el contenedor definitivo. Todo parecía estar preparado. Nada podía salir mal... hasta que pasó.
Las luces rojas llenaron el cuadro de mando de la nave pequeña de carga, indicando múltiples fallos en el sistema. La nave empezó a desviarse de la trayectoria, a pesar que Jonás mantenía el rumbo. En menos de un segundo aplicó las correcciones necesarias para mantener la dirección en el destino, pero parecía que la nave se negaba a obedecer y obligaba a Jonás a corregir una y otra vez la trayectoria. Él sabía que las correcciones tenían un límite y después no podría hacer nada. No prestó atención a los gritos que provenían de su receptor de comunicaciones. No había tiempo para hablar. Todo dependía de la decisión que sólo él tomaría en los próximos segundos.
El planeta necesitaba energía y los costes de aumentar la producción en la planta de energía solar se habían vuelto desorbitados. La solución era la planta de fusión. Lamentablemente sólo en el laboratorio se podía generar el deuterio en estado puro que se necesitaba para el reactor de fusión nuclear, y por motivos estratégicos y logísticos, la distancia que separaba el laboratorio de la planta de fusión era exactamente de 6 horas, en una nave pequeña de carga con motor de combustión y en vuelo atmosférico. La trayectoria orbital, que hubiera sido mucho más rápida, era imposible pues el deuterio puro no soportaría la entrada en la atmósfera.
Jonás pensó en todos los riesgos que debía soportar, en la gran responsabilidad, en la confianza que habían depositado en él y sonrió. Era justo lo que quería. Efectivamente el capitán Xino acertó al pensar en él para esa misión. Así podría demostrar a sus padres que no había errado al rechazar la profesión de científico, como ellos, y abrazar la de piloto, su gran vocación. Justo en ese momento la comunidad científica y el estamento militar, los únicos conocedores de su misión, estaban pendientes de él. Si todo acababa con éxito, sería un héroe. Si se retrasara y el deuterio puro entrara en estado crítico, la explosión atómica produciría un cráter de kilómetros de diámetro.

Sólo faltaban 15 minutos. El viaje parecía que iba como la seda. Todas las rutas aéreas de la zona se habían cancelado. Los 3 cazas ligeros que lo escoltaban no dudarían en despejarle el camino en caso de dificultad. En la planta de fusión le esperaban con un receptor de deuterio puro, que podría mantenerlo en cero absoluto el tiempo suficiente hasta introducirlo en el contenedor definitivo. Todo parecía estar preparado. Nada podía salir mal... hasta que pasó.
Las luces rojas llenaron el cuadro de mando de la nave pequeña de carga, indicando múltiples fallos en el sistema. La nave empezó a desviarse de la trayectoria, a pesar que Jonás mantenía el rumbo. En menos de un segundo aplicó las correcciones necesarias para mantener la dirección en el destino, pero parecía que la nave se negaba a obedecer y obligaba a Jonás a corregir una y otra vez la trayectoria. Él sabía que las correcciones tenían un límite y después no podría hacer nada. No prestó atención a los gritos que provenían de su receptor de comunicaciones. No había tiempo para hablar. Todo dependía de la decisión que sólo él tomaría en los próximos segundos.
_________________
Visita mi blog: http://fanblog0.blogspot.com
"El propósito de la vida..., es una vida con propósito."

FanOG- Autor de nivel 0

-

Cantidad de envíos: 11
Edad: 41
Localización: Barcelona
Blog: fanblog0.blogspot.com
Profesión: Informático
Idioma nativo: Español
Fecha de inscripción: 07/08/2008
Hoja de personaje
Profesión: piloto (+3)
Habilidad: mecánica (+1)
Objetivo: fama (+2)
LA CANTINA
Antes de dirigirse al grupo donde estaba Yurín, Zojab pidió a un camarero un café. Una vez fue servido, se dirigió al grupo alertado ante la mirada y sonrisa maliciosa de su jefe
- Buenos días- saludo Zojab
- Miren a quién tenemos aquí…. al “Caballero Oscuro”.- comentó Yurín
Una vez más quién era responsable en su trabajo hurgaba en la herida.
- No se conforma con trabajar en el Departamento de MCD para ampliar sus limitados conocimientos aprovechándose de los recursos ilimitados que le ofrece este centro. Nuestro querido Zojab prefiere perder el tiempo en estudios y ensayos sin sentido sobre la Materia Oscura. Explica a esta selecta concurrencia sobre esas investigaciones místicas de lo que no existe-Comentó Yurín con sorna.
- Lo siento señores, pero me tomo el café y me voy tengo mucho trabajo y poco tiempo.-dijo Zojab
Y sin más dejó al grupo, ante la atónita mirada de Yurín.
Se tomo el café mientras abandonaba la cantina y volvió a su despacho.
Ya sentado en el mismo reflexionó sobre Yurín. Había tres cosas que no soportaba de su jefe.
Era un científico burócrata. Jamás se le ocurriría innovar en su trabajo. Con esa mentalidad contaminaba al resto de los empleados en el departamento, restándole la improvisación, imaginación e iniciativa propia de los investigadores. Lo habían puesto en ese cargo por ser fiel a la política del CENTRO DE INVESTIGACION Y DESARROLLO.
Otro tema que no soportaba en Yurín es que siempre se estaba metiendo con él. Desconocía las razones para ello, pero sospechaba que no le agradaba las investigaciones que llevaba a cabo. Sus estudios y averiguaciones sobre la MATERIA OSCURA, no estaban autorizadas por lo que solía hacerlas en su tiempo libre. No podía tomar represalia, por que realizaba su trabajo con presteza y eficacia.
Por último y era lo que menos soportaba en su jefe, su abnegada servidumbre ante los responsables del centro. No había comentario, disputa, iniciativa, etc., por parte de algún miembro del MCD (OPTIMIZACIÓN), que Yurín no fiscalizara, trastocara y comentara a sus jefes. Todo ello con la finalidad de ascender en el escalafón de mandos.
Estaba decidido. Debía dejar el Centro si deseaba continuar con sus investigaciones sobre la Materia Oscura. Razón principal por la que había entrado a trabajar hacia dos años.
Las optimizaciones sobre el rendimientote de las tres materias básicas: Metal, Cristal y Deuterio. En la que se sustentaba el sistema, no le interesaban en lo más absoluto.
- Buenos días- saludo Zojab
- Miren a quién tenemos aquí…. al “Caballero Oscuro”.- comentó Yurín
Una vez más quién era responsable en su trabajo hurgaba en la herida.
- No se conforma con trabajar en el Departamento de MCD para ampliar sus limitados conocimientos aprovechándose de los recursos ilimitados que le ofrece este centro. Nuestro querido Zojab prefiere perder el tiempo en estudios y ensayos sin sentido sobre la Materia Oscura. Explica a esta selecta concurrencia sobre esas investigaciones místicas de lo que no existe-Comentó Yurín con sorna.
- Lo siento señores, pero me tomo el café y me voy tengo mucho trabajo y poco tiempo.-dijo Zojab
Y sin más dejó al grupo, ante la atónita mirada de Yurín.
Se tomo el café mientras abandonaba la cantina y volvió a su despacho.
Ya sentado en el mismo reflexionó sobre Yurín. Había tres cosas que no soportaba de su jefe.
Era un científico burócrata. Jamás se le ocurriría innovar en su trabajo. Con esa mentalidad contaminaba al resto de los empleados en el departamento, restándole la improvisación, imaginación e iniciativa propia de los investigadores. Lo habían puesto en ese cargo por ser fiel a la política del CENTRO DE INVESTIGACION Y DESARROLLO.
Otro tema que no soportaba en Yurín es que siempre se estaba metiendo con él. Desconocía las razones para ello, pero sospechaba que no le agradaba las investigaciones que llevaba a cabo. Sus estudios y averiguaciones sobre la MATERIA OSCURA, no estaban autorizadas por lo que solía hacerlas en su tiempo libre. No podía tomar represalia, por que realizaba su trabajo con presteza y eficacia.
Por último y era lo que menos soportaba en su jefe, su abnegada servidumbre ante los responsables del centro. No había comentario, disputa, iniciativa, etc., por parte de algún miembro del MCD (OPTIMIZACIÓN), que Yurín no fiscalizara, trastocara y comentara a sus jefes. Todo ello con la finalidad de ascender en el escalafón de mandos.
Estaba decidido. Debía dejar el Centro si deseaba continuar con sus investigaciones sobre la Materia Oscura. Razón principal por la que había entrado a trabajar hacia dos años.
Las optimizaciones sobre el rendimientote de las tres materias básicas: Metal, Cristal y Deuterio. En la que se sustentaba el sistema, no le interesaban en lo más absoluto.
pepi-to- Autor de nivel 1

-

Cantidad de envíos: 12
Edad: 52
Localización: Barcelona
Profesión: Analista Quimico
Idioma nativo: Español
Fecha de inscripción: 21/08/2008
Hoja de personaje
Profesión: científico/a (+1)
Habilidad: electrónica (+2)
Objetivo: justicia (+3)
CONFRONTACION
Ya en su despacho, Zojab comenzó a recoger sus pertenencias. Al momento Yurín entró de forma violenta.
- Me as dejado en ridículo delante de mis amigos. Quien te crees que eres ¿. Dijo de forma airada Yurín. Y se puedes saber que estás haciendo con esa caja ¿.
- Me voy…. Estoy arto de tus patrañas. De tu intransigencia. Y que te creas el ombligo del universo. Eres un engreído irascible, un trepador sin escrúpulos. Ya no te aguanto más y me voy- Zojab no se creía lo que le estaba diciendo a su jefe.
Yurín se ponía rojo por momentos y una vena azulada clara se le empezaba a notar en la sien. Zojab sabia que era característico en su jefe cuando estaba a punto de explotar.
- Que te vas… que te vas… Que quieres decir?…. Si te marchas me encargaré que no vuelvas a trabajar en ningún centro de investigación, ni laboratorio, ni nada de nada.-Clamaba de forma iracunda Yurín... Además tienes trabajo pendiente y lo debes terminar.
Zojab miraba la caja con sus enseres escuchando los improperios de su jefe.
- Mi compromiso con este centro acaba ahora. Mi contrato establece que en cualquier momento, sin especificar plazos, puedo dejar el trabajo, No dejo ningún tema relevante pendiente. El resto de mi trabajo, lo pueden asumir el resto de los empleados del departamento... Cesar, o Tundra.- Expuso de forma ya sosegada Zojab.
- Bien tú te lo buscas. A partir de este momento quedarás como paria en todo lo que se refiere a la investigación. Dedícate a otra cosa porque en lo referente a esta profesión, quedas fuera... Comentó Yurín de forma más tranquila.
Zojab no dijo más. Cogió la caja con todas sus pertenencias y dejó el despacho. Se despidió de algunos de sus compañeros y abandonó el departamento.
Cuando salió del edificio le dio un último vistazo. No sabia porque, pero sentía un cierto alivio y sensación de libertad.
En los dos años que había estado trabajando en el departamento de MCD, no había hecho ninguna amistad., por lo que a nadie echaría de menos.
Con paso ligero y alegre comenzó a caminar. Podía utilizar el transporte colectivo, pero necesitaba pensar y era mejor hacerlo paseando.
La enorme urbe se extendía en todas direcciones y él una simple hormiga tenia en su mirada la marca de la incertidumbre.

- Me as dejado en ridículo delante de mis amigos. Quien te crees que eres ¿. Dijo de forma airada Yurín. Y se puedes saber que estás haciendo con esa caja ¿.
- Me voy…. Estoy arto de tus patrañas. De tu intransigencia. Y que te creas el ombligo del universo. Eres un engreído irascible, un trepador sin escrúpulos. Ya no te aguanto más y me voy- Zojab no se creía lo que le estaba diciendo a su jefe.
Yurín se ponía rojo por momentos y una vena azulada clara se le empezaba a notar en la sien. Zojab sabia que era característico en su jefe cuando estaba a punto de explotar.
- Que te vas… que te vas… Que quieres decir?…. Si te marchas me encargaré que no vuelvas a trabajar en ningún centro de investigación, ni laboratorio, ni nada de nada.-Clamaba de forma iracunda Yurín... Además tienes trabajo pendiente y lo debes terminar.
Zojab miraba la caja con sus enseres escuchando los improperios de su jefe.
- Mi compromiso con este centro acaba ahora. Mi contrato establece que en cualquier momento, sin especificar plazos, puedo dejar el trabajo, No dejo ningún tema relevante pendiente. El resto de mi trabajo, lo pueden asumir el resto de los empleados del departamento... Cesar, o Tundra.- Expuso de forma ya sosegada Zojab.
- Bien tú te lo buscas. A partir de este momento quedarás como paria en todo lo que se refiere a la investigación. Dedícate a otra cosa porque en lo referente a esta profesión, quedas fuera... Comentó Yurín de forma más tranquila.
Zojab no dijo más. Cogió la caja con todas sus pertenencias y dejó el despacho. Se despidió de algunos de sus compañeros y abandonó el departamento.
Cuando salió del edificio le dio un último vistazo. No sabia porque, pero sentía un cierto alivio y sensación de libertad.
En los dos años que había estado trabajando en el departamento de MCD, no había hecho ninguna amistad., por lo que a nadie echaría de menos.
Con paso ligero y alegre comenzó a caminar. Podía utilizar el transporte colectivo, pero necesitaba pensar y era mejor hacerlo paseando.
La enorme urbe se extendía en todas direcciones y él una simple hormiga tenia en su mirada la marca de la incertidumbre.

pepi-to- Autor de nivel 1

-

Cantidad de envíos: 12
Edad: 52
Localización: Barcelona
Profesión: Analista Quimico
Idioma nativo: Español
Fecha de inscripción: 21/08/2008
Hoja de personaje
Profesión: científico/a (+1)
Habilidad: electrónica (+2)
Objetivo: justicia (+3)
Jonás 3
Pilotar una nave de carga que transporta deuterio en estado puro, a punto de entrar en masa crítica y arrasar una décima parte del planeta no es el mejor sitio para pensar con claridad. Pero era lo que tenía que hacer Jonás si quería encontrar solución a los problemas de navegación que desviaba cada vez más a la nave de su destino.
Jonás introdujo unas nuevas coordenadas y la última serie de correcciones en el piloto automático, rezando para que funcionara. Rápidamente se colocó el equipo de supervivencia exterior y volvió a los controles. Despresurizó la nave y abrió las escotillas con el protocolo de emergencia. Por último activó la máxima potencia en los motores y saltó por la escotilla más cercana. Mientras caía al vacío observó como su nave, la primera y única que había tenido bajo su total responsabilidad, se dirigía a máxima velocidad al espacio exterior, concretamente a la parte más fría, donde el planeta se interponía entre su sol y la nave, allí donde hace casi el cero absoluto. Había salvado millones de vida con su maniobra. Ahora, mientras descendía en su paracaídas, pensaba en si se podría escapar de lo que le esperaba abajo.

-Es imperdonable -le gritó el capitán Xino-. Una misión importante, pero sencilla y la ha cagado. ¡Millones de créditos a la basura y meses de retraso en la generación de energía de fusión!
-Capitán -se disculpó Jonás-, como he dicho en el juicio militar, no fue un error mío. Quizás un sabotaje...
-No hay pruebas. El hecho es que fracasó en su misión, poniendo en peligro millones de vida -le culpó el capitán Xino-. Tiene suerte que su castigo no sea mucho mayor. Cinco años de trabajos forzados en la mina de metal es casi un perdón para el desastre que causó.
Su sueño se esfumó tras a penas rozarlo. De flamante piloto de la flota había pasado a recluso de trabajos forzados. Tantos años de esfuerzo y lucha para nada. El destino le había jugado una muy mala pasada. Era para desesperarse, excepto, si no fuera, por la misteriosa nota que estaba en su desayuno de la celda, esa mañana, que decía:
"No desesperes. Estamos contigo. C.P."
¿C.P.? ¿Quien podría ser? No se le ocurría, pero tendría tiempo de pensar sobre ello en LOS EDIFICIOS INDUSTRIALES.
Jonás introdujo unas nuevas coordenadas y la última serie de correcciones en el piloto automático, rezando para que funcionara. Rápidamente se colocó el equipo de supervivencia exterior y volvió a los controles. Despresurizó la nave y abrió las escotillas con el protocolo de emergencia. Por último activó la máxima potencia en los motores y saltó por la escotilla más cercana. Mientras caía al vacío observó como su nave, la primera y única que había tenido bajo su total responsabilidad, se dirigía a máxima velocidad al espacio exterior, concretamente a la parte más fría, donde el planeta se interponía entre su sol y la nave, allí donde hace casi el cero absoluto. Había salvado millones de vida con su maniobra. Ahora, mientras descendía en su paracaídas, pensaba en si se podría escapar de lo que le esperaba abajo.

-Es imperdonable -le gritó el capitán Xino-. Una misión importante, pero sencilla y la ha cagado. ¡Millones de créditos a la basura y meses de retraso en la generación de energía de fusión!
-Capitán -se disculpó Jonás-, como he dicho en el juicio militar, no fue un error mío. Quizás un sabotaje...
-No hay pruebas. El hecho es que fracasó en su misión, poniendo en peligro millones de vida -le culpó el capitán Xino-. Tiene suerte que su castigo no sea mucho mayor. Cinco años de trabajos forzados en la mina de metal es casi un perdón para el desastre que causó.
Su sueño se esfumó tras a penas rozarlo. De flamante piloto de la flota había pasado a recluso de trabajos forzados. Tantos años de esfuerzo y lucha para nada. El destino le había jugado una muy mala pasada. Era para desesperarse, excepto, si no fuera, por la misteriosa nota que estaba en su desayuno de la celda, esa mañana, que decía:
"No desesperes. Estamos contigo. C.P."
¿C.P.? ¿Quien podría ser? No se le ocurría, pero tendría tiempo de pensar sobre ello en LOS EDIFICIOS INDUSTRIALES.
_________________
Visita mi blog: http://fanblog0.blogspot.com
"El propósito de la vida..., es una vida con propósito."

FanOG- Autor de nivel 0

-

Cantidad de envíos: 11
Edad: 41
Localización: Barcelona
Blog: fanblog0.blogspot.com
Profesión: Informático
Idioma nativo: Español
Fecha de inscripción: 07/08/2008
Hoja de personaje
Profesión: piloto (+3)
Habilidad: mecánica (+1)
Objetivo: fama (+2)
EL EXTRAÑO
Zojab vivía en una zona humilde de la metrópoli. Su salario no le daba para más.
Su apartamento era sencillo, pero tenía una vista impresionante. Desde él se podía ver los innumerables niveles por donde circulaban miles de vehículos y personas. Los jardines y parques en terrazas, daban una configuración algo salvaje y anárquica propias de las zonas menos elitistas.

Zojab colocó su rostro en el detector de iris. Imprescindible para acceder a su habitáculo. En ocasiones utilizaba también el sensor de voz.
- Luz tenue por favor- Dijo Zojab al entrar en su apartamento.. La oscuridad se adueño del momento..
Zojab consideró que se podría tratar de una avería. Molesto se dirigió al centro de la estancia, con precaución para no tropezar.
- Buenas noches. El Sr. Zojab Místico.- La voz sonó en la penumbra.
Zojab sobresaltado se pegó a la puerta. La caja con sus enseres que llevaba se cayó al suelo.
- ¿Quién es Usted ¿, que hace en mi casa?, como ha entrado?, que quiere?-Dijo Zojaj sobresaltado.
- Jajajaja…… Demasiadas preguntas Sr. Místico. No se preocupe por mi presencia. Ahora le explicaré la razón de haber invadido su hogar. De todas formas le advierto que lo mejor tanto para Usted como para mi, es que no sepa esos pequeños detalles que pregunta. Puede llamarme Sr. X si lo desea.-Comentó el desconocido.
Aunque Zojab era consciente de que la situación era alarmante, aquella voz irradiaba confianza y tranquilizaba.
- Muy bien Sr. X, ya estoy tranquilo. Ahora expliquese antes de que pierda la paciencia y alerte a seguridad- Dijo Zojab.
- Muy bien Sr. Místico. Disponemos de información sobre Usted y que además corrobora su interés por investigar la materia oscura. Y que lo ha estado haciendo en sus ratos libres en el departamento de MCD del CENTRO DE INVESTIGAIÓN Y DESARROLLO. También sabemos que ha dejado el trabajo por desavenencias con el Sr. Yurín que era su responsable. Lo cual no me extraña a sabiendas de la clase de persona que es.- Ese último cometario lo dijo con sorna malintencionada el Sr. X.
- Muy bien ya veo que saben cosas sobre mi y lo que hago, pero quién son ustedes ¿ y por que ese interés por mi ¿ que es lo que pretende ¿. Clamo Zojab.
- Todo a su tiempo Sr. Místico. Pero para su seguridad y la de las personas que represento, lo mejor es informarle de lo estrictamente necesario. Vengo a proponerle un oferta que presumo que no rechazará- Comentó el desconocido.
- Zojab pensativo dijo- Muy bien cual es esa oferta.
- Si le interesa la investigación sobre la materia oscura le proponemos que viaje a un lugar donde podrá realizar sus investigaciones con todas las facilidades y equipos que están a nuestra disposición. De forma ilimitada. Con investigadores que como Usted también han sentido interés por ese tema... Que opina Sr. Místico ¿, está interesado ¿. Explico el Sr. X.
- Muy bien supongamos que estoy interesado, Que debo hacer?. Zojab empezó a mostrar un cierto interés por la oferta.
- Aquí tiene una tarjeta de transporte para la nave colonizadora ULISES. Saldrá de la luna en salto cuántico. Toda la información sobre destino horario y fechas lo encontrará en la tarjeta. ¡Ah¡… y no se preocupe por el dinero ese tema ya está resulto. Usted solo lleve sus cosas personales. De lo demás nos encargamos nosotros. – el Sr. X le entregó a Zojab la tarjeta.
Los ojos de Zojab ya llevaban un tiempo que se habían habituado a la oscuridad de la estancia, pero el extraño seguía protegiendo su aspecto en la oscuridad. Cogió la tarjeta.
- Bien Sr. Místico ya tendrá noticias de nosotros. Siga por favor las indicaciones de la tarjeta y que tenga un buen viaje. Si me permite, ahora sería conveniente que pase a la otra estancia y así me podré marchar de forma anónima.-Dijo el llamado Sr. X.
Zojab entro en el lavabo. Al salir a la estancia principal del apartamento la luz volvió inesperadamente. Aunque estaba en su apartamento, le resulto extraño. El viaje a lo inesperado le llamaba con inusitado atractivo.
Los enseres que se cayeron al entrar, seguían desparramados por el suelo. No les presto atención. Tenia que preparar un largo viaje.
Su apartamento era sencillo, pero tenía una vista impresionante. Desde él se podía ver los innumerables niveles por donde circulaban miles de vehículos y personas. Los jardines y parques en terrazas, daban una configuración algo salvaje y anárquica propias de las zonas menos elitistas.

Zojab colocó su rostro en el detector de iris. Imprescindible para acceder a su habitáculo. En ocasiones utilizaba también el sensor de voz.
- Luz tenue por favor- Dijo Zojab al entrar en su apartamento.. La oscuridad se adueño del momento..
Zojab consideró que se podría tratar de una avería. Molesto se dirigió al centro de la estancia, con precaución para no tropezar.
- Buenas noches. El Sr. Zojab Místico.- La voz sonó en la penumbra.
Zojab sobresaltado se pegó a la puerta. La caja con sus enseres que llevaba se cayó al suelo.
- ¿Quién es Usted ¿, que hace en mi casa?, como ha entrado?, que quiere?-Dijo Zojaj sobresaltado.
- Jajajaja…… Demasiadas preguntas Sr. Místico. No se preocupe por mi presencia. Ahora le explicaré la razón de haber invadido su hogar. De todas formas le advierto que lo mejor tanto para Usted como para mi, es que no sepa esos pequeños detalles que pregunta. Puede llamarme Sr. X si lo desea.-Comentó el desconocido.
Aunque Zojab era consciente de que la situación era alarmante, aquella voz irradiaba confianza y tranquilizaba.
- Muy bien Sr. X, ya estoy tranquilo. Ahora expliquese antes de que pierda la paciencia y alerte a seguridad- Dijo Zojab.
- Muy bien Sr. Místico. Disponemos de información sobre Usted y que además corrobora su interés por investigar la materia oscura. Y que lo ha estado haciendo en sus ratos libres en el departamento de MCD del CENTRO DE INVESTIGAIÓN Y DESARROLLO. También sabemos que ha dejado el trabajo por desavenencias con el Sr. Yurín que era su responsable. Lo cual no me extraña a sabiendas de la clase de persona que es.- Ese último cometario lo dijo con sorna malintencionada el Sr. X.
- Muy bien ya veo que saben cosas sobre mi y lo que hago, pero quién son ustedes ¿ y por que ese interés por mi ¿ que es lo que pretende ¿. Clamo Zojab.
- Todo a su tiempo Sr. Místico. Pero para su seguridad y la de las personas que represento, lo mejor es informarle de lo estrictamente necesario. Vengo a proponerle un oferta que presumo que no rechazará- Comentó el desconocido.
- Zojab pensativo dijo- Muy bien cual es esa oferta.
- Si le interesa la investigación sobre la materia oscura le proponemos que viaje a un lugar donde podrá realizar sus investigaciones con todas las facilidades y equipos que están a nuestra disposición. De forma ilimitada. Con investigadores que como Usted también han sentido interés por ese tema... Que opina Sr. Místico ¿, está interesado ¿. Explico el Sr. X.
- Muy bien supongamos que estoy interesado, Que debo hacer?. Zojab empezó a mostrar un cierto interés por la oferta.
- Aquí tiene una tarjeta de transporte para la nave colonizadora ULISES. Saldrá de la luna en salto cuántico. Toda la información sobre destino horario y fechas lo encontrará en la tarjeta. ¡Ah¡… y no se preocupe por el dinero ese tema ya está resulto. Usted solo lleve sus cosas personales. De lo demás nos encargamos nosotros. – el Sr. X le entregó a Zojab la tarjeta.
Los ojos de Zojab ya llevaban un tiempo que se habían habituado a la oscuridad de la estancia, pero el extraño seguía protegiendo su aspecto en la oscuridad. Cogió la tarjeta.
- Bien Sr. Místico ya tendrá noticias de nosotros. Siga por favor las indicaciones de la tarjeta y que tenga un buen viaje. Si me permite, ahora sería conveniente que pase a la otra estancia y así me podré marchar de forma anónima.-Dijo el llamado Sr. X.
Zojab entro en el lavabo. Al salir a la estancia principal del apartamento la luz volvió inesperadamente. Aunque estaba en su apartamento, le resulto extraño. El viaje a lo inesperado le llamaba con inusitado atractivo.
Los enseres que se cayeron al entrar, seguían desparramados por el suelo. No les presto atención. Tenia que preparar un largo viaje.
Continua en LA COLONIZACIÓN
pepi-to- Autor de nivel 1

-

Cantidad de envíos: 12
Edad: 52
Localización: Barcelona
Profesión: Analista Quimico
Idioma nativo: Español
Fecha de inscripción: 21/08/2008
Hoja de personaje
Profesión: científico/a (+1)
Habilidad: electrónica (+2)
Objetivo: justicia (+3)
Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.















